Desde hace unos años, la Semana Santa en La Cumbre empieza con la "Convivencia Rodacis". He aquí la Presentación del nº 4 de la Revista en la que escribo una especie de carta de despedida como Presidente de esta Asociación juvenil tan esencial y tan necesaria en nuestro pueblo.
La revista Rodacis nº4 es el
reflejo de la evolución de esta Asociación juvenil que la compone y patrocina,
esto quiere decir muchas cosas: perseverancia, constancia, esperanza, creencias
en unos valores e ideas, cariño hacía tu pueblo, organización, autoestima,
personalidad, responsabilidad… pero desde mi punto de vista, todos estos
adjetivos hubieran carecido de importancia y no se hubieran hecho realidad si
no los hubiese precedido la humildad y sencillez desde el primer momento que la
fundamos hasta ahora.
Hace ya unos años que enterramos
la bellota en esta tierra extremeña para que saliera nuestra particular encina,
con toda la ilusión que tienen los chavales de veintipocos años, que creen que
el mundo puede ser un lugar mejor y por eso empiezan por su pueblo.
La encina (la asociación) salió
adelante y creció; hubo mucha gente que la regó, echó ramas y empezó a hacerse
visible a los ojos de La Cumbre; tuvimos voz, para el resto de asociaciones y
para el propio ayuntamiento; nuestra opinión empezó a contar; nos hicimos más
fuertes ante los numerosos retos que se nos planteaban; los jóvenes, desde el
primer momento, creyeron en nuestro proyecto apuntándose en masa,
contribuyendo, prestando cualquier ayuda que podíamos necesitar; a esto hay que
añadir la cantidad de amigos y simpatizantes que, en la organización de todos
lo eventos, siempre han estado ahí. También tuvimos enemigos, a unos los vimos
venir desde el primer día, a otros no, y esos hicieron más daño, constituyendo
un lastre para el gran proyecto que teníamos en mente.
Yo, como el primer presidente y
cofundador, junto a mis compañer@s de directiva y amig@s, de esta asociación
juvenil, me siento orgulloso de muchas cosas; sería imposible enumerarlas todas
ya que ha constituido una de las mejores experiencias de toda mi vida. Destacar
mi orgullo por haber contribuido a inculcar los valores que “Rodacis”
representa a los jóvenes que, como yo, empezaron en esto, y a los que vienen;
mi satisfacción personal por haber sido un presidente neutral a todo
pensamiento e ideología política en este ambiente juvenil que, por mi carácter
y el que me conozca bien lo sabe, no me es fácil; recordar, a grosso modo,
todas las actividades culturales, sociales, educativas, festivas, de ocio y
tiempo libre que hemos realizado, muchas veces, luchando contra viento y marea;
y sobre todo, también, alabar la cantidad de gente que he conocido, pandillas
de amigos y amigas que lo serán para siempre, gente estupenda que tenemos en La
Cumbre y que, casi siempre, no valoramos lo suficiente porque solemos
asociarlos a factores negativos de nuestro pueblo, nada más lejos de la
realidad; aprovecho estas líneas para enviarles un fuerte abrazo de amigo y de
corazón.
La encina sigue creciendo; es
posible que se convierta en un gran árbol y sea toda un referente para todo el
pueblo y comarca; o puede ser que se la coma el ganado que pase si se la
descuida; o que la corten de raíz quienes no la valoren. De igual manera que
creo firmemente en los valores de esta asociación; pienso que la renovación y
el cambio son tan necesarios como organizar excursiones o hacer esta revista;
para Rodacis la renovación y el cambio de su cúspide ha de ser visto como algo
positivo; la innovación de su gobierno serán siempre símbolo de originalidad y
personalidad, eso sí, sin abandonar nunca los adjetivos de las primeras líneas
de este artículo.
Por último, no quisiera terminar
esta presentación sin desear a tod@s l@s cumbreñ@s lo mejor. ¡¡Viva Rodacis y Viva La Cumbre!!
Jesús Bermejo Bermejo La Cumbre 2009.