viernes, 26 de octubre de 2012

ANÉCDOTAS DE UNA VIGA (II)


<<¿Tu eres de La Cumbre? madre, que atravesao son los de La Cumbre ¿tu no te sabé la historia, a que no?¿a que no sabé porque los de La Cumbre y Madroñera hacen tan buenas migas? je je, lo que quieres tú es que te lo cuente pájaro ¡ madre que picardía me tienen los deste pueblo!, pero a mi me da iguá, te la cuento y fuera ja ja… poh resulta que, esto hace ya muchos años eh,, no te vayas a creé que es de ahora ¿antes de la guerra? muuuuuuucho maaah; de cuando se vendían los pueblos ¿tu no sabé que La Cumbre se vendió? ¡buenoooo! pero eso te lo cuento otro día, que me se va la cabeza pa otra cosa y luego no ato bien lo que tengo que contal, ¡no te rías! que esto es verdá… poh, como te iba diciendo, hace años, cuando estaban haciendo la Iglesia de tu pueblo, estaban haciendo ya el tejao, ya estaban las bóvedas como las ves ahora mismito; poh resulta que tenían que ponel una viga, que iba a sel la que hiciera de caballete en el tejao; ¿qué no sabé lo que es de caballete? ¡no entiendes de arbañiles entonces! buuuuuu ¡hay que sabel de tó! ¡que el sabel no ocupa lugal!, ¡decía el maestro! otra cosa es que no se le hiciera caso ninguno ja ja; la viga de caballete es la que se emplea pá sostenel los extremos superiores  de la armadura de un tejao ¿sabe? ¡ae!, ya haprendio una cosa nueva. Estaban  ahí las gentes dentonces, y los cumbreños se ponen a metel la viga; y no se les ocurre otra cosa que metela atravesá, de canto, o como tu quieras llamalo; y venga a dar porrazos y venga a dar porrazos, porque no cogía, ¿cómo es cabe o coge? yo creo que es coge, aunque cabe también se dice bien ¿no? bueno es iguá, a lo que estamo; estaban los de La Cumbre queriéndola metel atravesá, y los de Madroñera que lo ven, y  pa hacerles mas burla entoavia, les siguen la corriente y les dicen: “¡eh que no lo estáis haciendo bien, hay que darle de sebo, sino no entra!”. Entonces prearon to la viga de sebo y tocino y empezaron a empujá tós, madroñeros y cumbreños, pum, pum, pum, pum, la viga no pasaba, y venga a darle de tocino, y venga a empujá, tocino, empuje, tocino, empuje, tocino, empuje; estaba ya la gente sudando; hasta que se le escapa a uno la risa floja, esa que tienes tu ahora canalla je je, y empiezan tós a reilse, algunos con un dolol de barriga que no podían:”¡cumbreños que atravesaos sois, la viga no se mete asina!” ja ja ja, tós a reilse de una manera, buuu, que hasta la gente se asomaba a vel que había pasao, y el cura que guipaba endi lejos, salió a la uña, a vel si le iba a tocal hacel algo. Y entonceh dijeron: “amo a tomalno unos chatos de vino”; y con esa se fueron. Por eso la gente de La Cumbre y de Madroñera se llevan mu bien; por eso, también hay que decilo, nos gusta mucho el vino, bebel y la fiesta… ¡Qué to las cosas tienen su explicación!>>*.

He aquí otra versión de nuestra popular leyenda, definidora de nuestro carácter y fama por los pueblos de alrededor, que me contó un albañil-poeta de Madroñera, de lengua ágil, ladrillo bien puesto y unos poemas un tanto “picantes”. Al parecer, la historia es la misma, pero con el matiz del sebo  con el que, supuestamente, se embadurna (se prea**) la dichosa viga, dando lugar al compartimiento de la hazaña por los personajes de otro pueblo, que son los que se dan cuenta y avivan más la broma con la picaresca del tocino. Existen por tanto dos sujetos en esta versión “viguesca”***: los del pueblo que meten la viga atravesada, en este caso La Cumbre, y los que se dan cuenta del esperpento y gastan la broma del sebo, ¿los de Madroñera? no podría afirmarlo rotundamente, porque ese papel se lo intentan atribuir también los de Ibahernando, Santa Ana, Plasenzuela y Torrecilla de la Tiesa
Pero lo más curioso de todo es que la historia de la viga no es propiamente nuestra, de La Cumbre, existen numerosos lugares, repartidos por la geografía española, donde se repite la misma fabula:
En Macotera (Salamanca), al parecer, pasó lo mismo, y los del sebo fueron los del pueblo vecino de Salmoral; también metieron la viga atravesada en Villa del Prado (Madrid), en Illana (Guadalajara), en Folledo y Maraña (León); la viga se intentó meter de la misma forma, además, en Porrua (Asturias), Cantalapiedra (Salamanca), Torrecampo (Córdoba), Loranca de Tajuña y Horche (Guadalajara); Nava del Rey (Valladolid); Mahíde y Sogo (Zamora); Bargas (Toledo) y Hoyo de Manzanares (Madrid).
En Extremadura, esta rocambolesca hazaña, además de La Cumbre, es compartida por el Casar de Cáceres y Arroyo de la Luz.
Que una misma leyenda haya sido “vivida” en tan distintos lugares donde, seguramente, tengan diferentes costumbres y tradiciones, hace reflexionar, pero, sobre todo, esbozar una sonrisa, orgullosa y profunda, que denota ese cariño, ese sentimiento fraternal por nuestro pueblo y todo lo que él acoge.

Continuará


Jesús Bermejo Bermejo.                      Madrid 2012.




*Testimonio oral recogido con el máximo respeto y consideración para su autor.
** Prear: palabra que se utiliza mucho en La Cumbre, significa manchar, embadurnar o untar algo o alguien. Ejemplo: me he manchado=me he “preao”.
*** “Viguesca”: palabra inventada, relativo a una viga.

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